Un G-25 para abordar el futuro señala las nuevas energías, la I+D+i y la reforma administrativa

Profesionales de distintos ámbitos reunidos por las cámaras plantean mejoras en la educación y cambios en la política fiscal.

EL COMERCIO

«El futuro de Asturias no es inevitable, es inventable». Bajo este lema, un grupo multidisciplinar formado por 25 profesionales, G-25 o Grupo Reinvención, se ha unido para reflexionar acerca del rumbo que debe tomar la región en el futuro, que vendrá definido, según concluyen, por la promoción del talento, la innovación, y el uso de los recursos como el agua, entre otros.

De esos encuentros, auspiciados al amparo de las Cámaras de Comercio y celebrados los pasado días 17 y 18 de julio en Oviedo, ha surgido un documento de propuestas iniciales para definir el modelo económico y productivo del Principado para los próximos años. Se trata de un modelo, defienden los autores, que «debe estar alineado con el territorio y con sus recursos y que debe girar en torno a la innovación».

Así, el informe 'Reinventando Asturias' incide en la necesidad de «apostar fuerte» por una serie de prioridades, entre las que destacan la economía del hidrógeno y la vinculada al almacenamiento energético. Identificada en el mismo documento la riqueza de la materia prima, en especial el agua, como «una de las oportunidades clave» de que goza la región, este grupo de profesionales también invita a explorar la economía vinculada a este recurso, así como a fomentar la industria asociada a la explotación de otros recursos autóctonos. Además de esta vertiente más enfocada al cambio del sistema de producción energética marcado por el proceso de descarbonización, este grupo multidisciplinar propone apostar por la industria de la salud y biosanitaria e incrementar la inversión en 'bioagrotech', sin que esto reste el «protagonismo» que debe desempeñar la industria agroalimentaria de la región. No en vano, el sector agroalimentario es una de las oportunidades que el G-25 ha identificado y sobre el que deben «alinearse los caminos que serán tractores del modelo que queremos», explican los autores del documento.

Entre esas fortalezas que cimentarán el futuro de la región, este grupo de reflexión reserva un lugar especial al talento que la región «genera y exporta». Apostar por el talento, promocionarlo y patrocinarlo está dentro de las propuestas que el informe reserva al segundo de los cuatro ejes temáticos en torno a los que se han estructurado las propuestas: la educación.

«Desde el convencimiento de que sin ella no hay futuro», el informe mantiene que la enseñanza debe estar sincronizada con las capacidades del tejido productivo». De este modo, se propone fomentar la FP dual y Uni dual, (el mismo sistema aplicado a la Universidad), incoar programas de mentoring empresarial o incentivar la transferencia del conocimiento y la investigación, entre otras iniciativas.

Bajo el apartado Sociedad saludable y cohesionada, el informe resume el tercer pilar temático. El que aborda cuestiones que tienen que ver con la movilidad sostenible, políticas de igualdad, la revalorización del producto de proximidad, la reducción de la brecha digital o la creación de espacios estables para el diálogo y la participación ciudadana.

Pero la reflexión no se agota en el qué hacer, si no que plantea también el cómo. Su propuesta es hacerlo «con mecanismos formales, con una profunda revisión del marco normativo y con una adaptación y simplificación normativa». También con menos trabas. Con «el escenario administrativo actual», el G-25 no cree que el nuevo modelo de región «tenga cabida» por lo que instan a «repensar la Administración para simplificar y agilizar los procesos.

Dentro de este apartado, el cuarto y último gran eje temático que el G-25 ha llamado Entorno facilitador, el grupo propone además el establecimiento de «un clima fiscal atractivo». En este sentido, los autores sostienen que la «fiscalidad no puede ser una traba a la atracción de empresas y la inversión» y proponen «confluir hacia los escenarios fiscales del entorno». Espacios flexibles, sin burocracia, con marcos normativos favorecedores de la colaboración público-privada para poner en marcha proyectos piloto es otra de las propuestas de este grupo, que ya ha anunciado su intención de continuar trabajando en la definición de programas y actuaciones concretas en todas las áreas.