Javier Sesma: «La innovación y la competitividad son nuestra mayor garantía»

«Nos gustaría que Asturias tuviera más masa crítica relacionada con la I+D+i, aunque ha mejorado mucho», afirma el director general del ThyssenKrupp Elevator Innovation Center.

ThyssenKrupp cuenta con cerca de 900 trabajadores en Asturias, entre las fábricas de Mieres, la delegación de mantenimiento de ascensores y el ThyssenKrupp Elevator Innovation Center, un centro de I+D+i que cumple diez años en Gijón inventando la movilidad del futuro y que ofrece soluciones y nuevos productos para todo el grupo a nivel mundial. Su director general, Javier Sesma (Gijón, 1970), destaca cómo en Asturias la multinacional dispone de todos los elementos de la cadena de valor, desde la investigación al mantenimiento, pasando por la fabricación, los montajes y la instalación.

-Acaban de cumplir diez años, ¿cómo han cambiado en este tiempo?

-Comenzamos centrados en sistemas de transporte horizontal, escaleras pasillo y pasarelas de embarque para aeropuertos, pero en 2012 el grupo nos ofreció la posibilidad de ampliar nuestra responsabilidad a todos lo productos de ThyssenKrupp y desde entonces hemos desarrollado proyectos en todos los productos de elevación, como ascensores, salvaescaleras, escaleras y pasillos, así como soluciones digitales. Hoy el centro ofrece una de las visiones más completas de la innovación en el mundo de la elevación y se ha convertido en un centro de referencia global en sistemas de movilidad urbana.

-¿Cómo han vivido la revolución digital de los últimos años?

-Empezamos centrados en productos como escaleras y pasillos, pero nos hemos ido adaptando y reinventando cada dos o tres años. Hoy Gijón es uno de los principales hub de transformación digital de ThyssenKrupp Elevator. El 50% de los proyectos en los que trabajamos son digitales. Una de nuestras ventajas es la agilidad de convertir ideas en productos para llevarlas al mercado.

-Un ascensor sin cables, pasillos sin casi obra civil, sistemas con visión artificial... ¿Cuál es el proyecto del que se siente más orgulloso?

-Cada uno de los proyectos tiene algo. Personalmente creo que nuestro mayor éxito es el equipo que formamos y la cultura con la que trabajamos desde un entorno único como la milla del conocimiento, donde intentamos contribuir a crear un ecosistema de innovación que nos permite ser innovadores, creativos, ágiles y fiables.

-¿Les influye su ubicación en la Laboral?

-El entorno de la milla del conocimiento es un 'living lab' que aúna la academia, por la Universidad; la creatividad, por la Laboral, y la innovación empresarial, por el Parque Científico y Tecnológico. Todo esto lo convierte en un ecosistema de innovación único. Cuenta con más de 40.000 visitantes al año, 170 empresas, más de 7.000 estudiantes... Y están representados todos los sectores. Es ideal para probar en un entorno real controlado muchas innovaciones.

-¿Cómo es su relación con la Universidad de Oviedo?

-La cercanía de la Universidad y la estrecha relación con la EPI fue una de las razones de la ubicación en Gijon. La colaboración se ha intensificado con la creación de la cátedra de movilidad ThyssenKrupp, que nos ayuda a identificar, atraer y retener talento, a facilitar la trasferencia tecnológica y realizar proyectos conjuntos. Pero no menos importante es la estrecha colaboración con el Principado y sus instituciones como el IDEPA, la FICYT o el CEEI.

-¿Y con las factorías de Thyssen en Mieres y el resto de instalaciones de la multinacional en todo el mundo?

-Aunque somos un centro de I+D+i a nivel global, la relación con los equipos y las plantas asturianas es fundamental. Las fabricas de Mieres son, en muchos casos, las primeras en industrializar alguna de las innovaciones que desarrollamos.

-¿Cómo es su papel como elemento tractor?

-Para llegar lo más rápido posible al mercado no podemos saber de todo, por ello colaboramos con el entorno, tanto con grandes 'partners' como con pequeños, con empresas como Izertis, Neosentec, Pixelshub... pero también con empresas buenas de mecanizado para hacer los prototipos.

-El centro cuenta con 43 trabajadores, ¿puede crecer más?

-Es indudable que tenemos oportunidades para crecer. No obstante, teniendo en cuenta la velocidad del cambio en un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo, creemos que aportamos más valor y somos más competitivos siendo la punta de lanza en nuevas tecnologías, siendo especialistas en ciertas competencias y manteniendo nuestra agilidad.

-Con esta evolución constante, ¿cómo se ven en el futuro?

-Esperamos mantener la misma motivación, ilusión y pasión con la que empezamos, seguir siendo un referente de innovación y llevar esas innovaciones al mercado. Nos gustaría también contribuir a hacer de Asturias un paraíso industrial, un paraíso digital y un mejor lugar para trabajar y para vivir.

-Son un centro de I+D+i ubicado en una región periférica. ¿Tiene ventajas estar en el Principado?

-Por supuesto: acceso al talento, cultura industrial, cercanía institucional, competitividad salarial, calidad de vida, coste de vida, entorno único y también que es un paraíso natural.

-¿Y cuáles son sus desventajas?

-Nos gustaría que tuviera más masa crítica. La innovación ocurre cuando hay muchas cosas juntas. Esta es una de las ventajas de las multinacionales. Es el efecto contagio. Cuando alguien se va a otra empresa ayuda a dinamizarla. No obstante, Asturias ha mejorado mucho. Con la estrategia de especialización inteligente, la RIS3, se ha centrado el foco en lo que somos buenos.

-La Federación Asturiana de Empresarios ha criticado duramente las conexiones de la región.

-Por supuesto que todo se puede mejorar. Las conexiones son fundamentales tanto para salir a vender como para atraer y nosotros intentaremos ayudar a las instituciones a dar visibilidad al tráfico para atraer líneas. También es verdad que hoy en día hay muchos asuntos en los que el tema presencial no es imprescindible. A pesar de que viajamos mucho intentamos optimizar mucho los viajes.

-Suelen decir que se dedican a mover personas, ¿cómo ve la movilidad del futuro?

-Sostenible y electrificada, y digitalizada. Autónoma y compartida, tanto en las infraestructuras, los medios de transporte, como en los usuarios, personas, robots y cosas. También teleasistida, inteligente y multimodal.

-Thyssen ha planteado sacar a Bolsa el negocio de Elevator, en el que se integran, o incluso venderlo. ¿Les afecta esta situación?

-Nuestra responsabilidad es estar centrados en seguir siendo uno de los centros de referencia de innovación a nivel mundial, aportando valor a nuestro negocio y a los accionistas, tanto a los actuales como a los futuros. Estamos convencidos de que la innovación y la competitividad es nuestra mayor garantía de futuro.

-¿Y la incertidumbre política?

-El español es el quinto mayor mercado del mundo para el sector de la elevación, cuenta con las infraestructuras de metro más modernas de Europa y es también el mayor operador aeroportuario del planeta. La seguridad jurídica y la estabilidad política es muy relevante para cualquier empresa que opere en este mercado.