Gonvarri concentra en Cancienes su negocio de estructuras solares y crea un centro de I+D

El grupo empresarial pone en marcha una nueva sociedad, Gonvarri Solar Steel, radicada en Corvera, para reforzar el negocio de la energía fotovoltaica.

EL COMERCIO

El grupo Gonvarri, propietario de la empresa Hiasa, en el polígono de Cancienes acaba de crear una nueva sociedad, Gonvarri Solar Steel, con un capital social de doce millones de euros, para reforzar su negocio de estructuras metálicas para instalaciones de energía solar fotovoltaica y poder dar respuesta a una demanda creciente del mercado internacional.

Actualmente la compañía tiene proyectos tanto en Europa como en América y Asia, y otros en perspectiva en Asia, África e incluso Australia, que en muchos casos requieren de un capital sustancial detrás para salir adelante, motivo por el cual el grupo ha creado esta sociedad para respaldarlos. Gonvarri Solar Steel se radicará en Cancienes, donde estará centralizado el negocio solar.

 

 

Este cambio supondrá una reorganización de los recursos de la compañía, que se hará en una ampliación de las naves de las que la firma dispone en el polígono. La obra se hará en los próximos meses con una inversión de unos 400.000 euros, que servirán para renovar uno de los edificios e instalar allí al personal de oficina de esta nueva división, tanto de ingeniería como financiero, y además crear un centro de I+D, una estructura de la que aún no dispone la compañía, pese a que dedica a unas veinticinco personas a la investigación y la innovación.

«Estamos trabajando en el desarrollo de nuevos productos con el objetivo de aportar un valor diferencial a nuestros clientes», señala Fernando Castro, director general de la división de estructuras metálicas de Gonvarri. Concentrados en el diseño y fabricación de estructuras para instalaciones de energías renovables, aún sin dejar de lado otros sectores para los que trabajan, como son el automóvil, la industria o la seguridad vial, la compañía ha ido ganando cuota de mercado y se ha convertido en uno de los principales suministradores de grandes compañías como Iberdrola, con la que viene trabajando de manera constante en los últimos tiempos y para la que hace unos meses instalaron las estructuras del parque Nuñez de Balboa, en Badajoz, sobre las que se han colocado 1.430.000 módulos fotovoltaicos para producir en torno a quinientos GWh.

En esta línea, la intención es crear en Asturias un centro de innovación tanto para el mercado de la energía solar como para el resto de líneas de negocio de la compañía, que aglutine al personal que se dedica al desarrollo de producto que de soporte a las diferentes departamentos de la empresa, y que en Asturias es más intenso en seguridad vial, automóvil y edificación, además de solar. Este último se apoya en el 'showroom' creado por la empresa también en Cancienes, pero en una zona más próxima a Nuña, donde se van probando los diferentes desarrollos y estructuras antes de sacarlos al mercado.

«Buscamos aportar valor adelantándonos a las necesidades de nuestros clientes y dándoles mayor servicio», señala Castro. Aunque no todo el personal que se dedica a esta tareas se encuentra radicado en Cancienes, sino que también hay investigadores en otras ubicaciones de la empresa, que posee 45 fábricas y veinte centros de distribución y oficinas en diecinueve países.

«Apostar por Asturias»

«Es importante que Gonvarri siga apostando por el mercado fotovoltaico y que lo haga desde aquí», afirma Castro, que asegura que la apuesta de la compañía «sigue siendo Asturias» y que «el pulmón de la fabricación es Hiasa», y defiende la existencia de una industria tecnológica en la región y pide «retener el talento que sale de la Universidad de Oviedo» y, al mismo tiempo, «buscar la cooperación entre las empresas» para ser más competitivos de cara al exterior.

En este sentido, su compañía lleva años desarrollando proyectos de investigación y desarrollo tanto con el antiguo ITMA, integrado en la Fundación Idonial junto a Prodintec desde hace ahora un año, y también con la propia institución universitaria. «Hacemos en Asturias todo lo que podemos», afirma. Y en este sentido, solicita que la administración trate a las grandes empresas «no de manera diferencial, pero sí entendiendo cuáles son nuestras necesidades».