Frente común para acoger la agencia nacional de Inteligencia Artificial

Centros tecnológicos, la Universidad de Oviedo, el clúster TIC y empresas tecnológicas suman fuerzas para acoger «el futuro» de una «Asturias metropolitana»

EL COMERCIO

Cuando en junio de 2023 entre en funcionamiento la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA), Asturias reforzará su posicionamiento a nivel nacional y se convertirá en un polo de atracción de empresas e inversiones y en un sensor académico de nuevas oportunidades profesionales. La afirmación se plantea desde el convencimiento regional de que Gijón será el lugar elegido para acoger una entidad que, «de forma objetiva, transparente e imparcial», velará por la asunción «rápida y eficaz» de las obligaciones europeas en materia de IA.

Un convencimiento que se asienta sobre un sólido argumentario que enumeran, repiten y amplifican todos los agentes que ya son protagonistas, pero que aún lo serán más, en una «nueva Asturias digital» de futuro. Repasemos con ellos los criterios que se tendrán en cuenta para la elección y que, de manera general, incluirán «la cohesión social y territorial, la mejora en el funcionamiento de los servicios públicos, los niveles de desempleo y la lucha contra la despoblación».

 

¿Qué características concretas tiene que cumplir la localidad? Para empezar un ecosistema universitario, tanto de formación como de investigación, relacionado con la IA. Algo que corroboran, desde el campus de Gijón, la catedrática de Inteligencia Artificial y directora del Departamento de Informática de la Universidad de Oviedo, Irene Díaz, que menciona los 40 profesores que trabajan un área en el que «somos muy potentes y con un tejido alrededor de la IA que es realmente llamativo». En la misma línea se expresa el catedrático de Ciencias de la Computación e IA, Luciano Sánchez, director de la Cátedra TotalEnergies de Analítica de Datos e IA: «A diferencia de otras partes de España, con un modelo más basado en investigación puramente científica, en Asturias tenemos fortaleza en aplicaciones industriales de la IA». Como recuerda el catedrático Hilario López, director del Departamento de Ingeniería Eléctrica, Electrónica, de Computadores y Sistema, «los problemas reales en la industria frecuentemente requieren una aproximación multidisciplinar».

Sigamos. Otro criterio requerido: la existencia de un ecosistema económico o empresarial relacionado con la IA. Y, entre ambos, el universitario y este, -«que ya existen y funcionan bajo el nombre de Milla del Conocimiento»- valorar una producción periódica de publicaciones con impacto en otros sectores, que involucren a profesionales e investigadores destacados. «Tenemos conocimiento, una universidad tremendamente potente y en constante desarrollo, y muchas empresas de base tecnológica que son el pilar necesario para la evolución que se tiene que producir en los próximos años», apunta Javier Gómez, de Human Analytics. Y completa María Jesús Argüelles, de Terrain Technologies: «Somos pequeños, pero tenemos facilidad para colaborar, armar piezas entre todos y construir realidades interesantes».

Se habla, asimismo, en los criterios, de esa necesidad de masa crítica suficiente de empresas relacionadas con el ámbito de las tecnologías de la información y comunicación y, más concretamente, con ese sector de la IA. Además de puntuar la buena relación internacional de la localidad con ecosistemas de IA en estados punteros. Volvamos a poner sobre la mesa unas cifras realmente significativas: el Parque Científico de Gijón aglutina, según los datos de 2021, a casi dos centenares de firmas; en él trabajan 5.200 personas, aporta aproximadamente el 7% al PIB regional y más del 20% al local. La media de inversión en I+D+i de las empresas alcanza un 2,27% de su facturación. Y por si fuera poco, tiene en marcha una ampliación de más de 218.000 metros cuadrados, que supondrán triplicar su capacidad y el número de personas que trabaja en él. «Hace muchos años que la informática está en la actividad económica implantada en Asturias. Somos el 4% del PIB. Y somos la segunda provincia, sin contar Madrid y Barcelona, en fabricación de software por habitante. El 80% de lo que se fabrica en la región se comercializa fuera, esto quiere decir que competimos con empresas de cualquier parte del mundo», ahonda Enrique Jáimez, el director general del clúster TIC, entidad volcada en empujar la candidatura gijonesa.

Mayor competitividad

«La industria digital en Gijón, que trasciende al TIC tiene especial peso», apunta desde CTIC Pablo Coca, que defiende el dinamismo de una «Asturias metropolitana», con un tamaño adecuado «para acoger primeros demostradores y pilotos». El centro tecnológico es uno de los que reúne mayores singularides acordes con las peticiones ministeriales: sede de W3C para Españaa y Latinoamérica; en computación cuántica, la mayor capacidad que existe a nivel nacional en simulación, y líder de una red nacional de excelencia de IA -Gaia X-.

La cuadratura del círculo de la candidatura asturiana la ponen, por una parte, el perfecto engranaje con la S3, la Estrategia de Especialización Inteligente, y con el recién presentado 'Asturias Digital Innovation Hub', también con sede en Gijón y que cuenta con el sello de la Comisión Europea.

«Cualquier idea que asocie al sector TIC de Gijón con innovación, con IA, nos va a ayudar a posicionar la ciudad y crear más valor diferencial», asegura Marcos Viñuela, de Simbiosys. «Tenemos una potencialidad de crecimiento enorme, y es momento de unidad, porque estamos ante un buen filón para atraer talento y generar proyectos», ahonda Isabel Santos, de Táctica TIC. Un idea, la de «atraer, retener y crear talento», que comparten desde Intermark Javier Álvarez y José Manuel Amor que, asimismo, remarcan esa oportunidad que ofrecerá la agencia para el «incremento de la competitividad del sector TIC».

Queda para el final un elemento que la candidatura considera «prioritario»: la puesta a disposición de un inmueble y espacios adecuados para albergar la sede. Se necesitan un mínimo de 400 metros cuadrados, para acoger a un equipo técnico inicial de 40 personas (empleados públicos), así como espacios polivalentes para otras actividades. Y que tenga margen de crecimiento. Y no puede haber mejor lugar para ello que la Laboral. «Los cambios constantes de uso a lo largo de los años de la Universidad Laboral la convierten en un icono de la transformación de Asturias. Antes y ahora. Y teniendo las personas y dónde ponerlas a crecer podemos hacer cosas excepcionales», señala Jesús Templado, de Bedrock.

Asturias trabaja contrarreloj. El 5 de octubre empezó a correr el plazo de un mes para acreditar todas estas fortalezas. El Ayuntamiento de Gijón acaba de aprobar una declaración institucional de apoyo a la candidatura y el Principado recopila el respaldo de agentes económicos y sociales de la región. «Es el momento de demostrar y de apoyar el deseo de Asturias de mirar al futuro», sentencia el director de la EPI, Juan Carlos Campo.