«Estamos preocupados por la ciberseguridad y tratamos de añadirla a nuestros proyectos»

EL COMERCIO
La ingeniería gijonesa TSK incluye la oferta de seguridad informática en la construcción de «instalaciones críticas» para sus clientes.

La seguridad informática se ha convertido en un asunto de máxima prioridad. Así quedó de manifiesto durante la celebración del encuentro EL COMERCIO-Telefónica que se desarrolló ayer en la sede de este periódico. La posibilidad de que una firma quede inhabilitada por un ataque cibernético o que, directamente, les roben datos importantes, lleva a que sean muchas las empresas que dediquen importantes recursos a evitar este tipo de riesgos. Una de ellas es TSK, la ingeniería gijonesa, que además de disponer de un grupo de personas que protege sus equipos ofrece en algunos de sus proyectos la posibilidad de implementar este tipo de servicios. «Estamos preocupados por la ciberseguridad y tratamos de añadirla a nuestros proyectos», señala su consejero delegado, Joaquín García.

La variedad de amenazas a las que se enfrenta una empresa es amplia. 'Ransomware', 'phishing' y 'spyware' son solo algunas de las técnicas que los delincuentes que operan en la red utilizan para robar y extorsionar. A pesar de la proliferación de este tipo de delitos, el mensaje de que es necesario protegerse, ya sea en el caso de una empresa grande o de otra de menor tamaño, aún no ha llegado a calar con la intensidad que los expertos reclaman. «Muchos no son conscientes, no lo interiorizan como un riesgo. Si mirásemos a las pymes asturianas que cuentan con un mapa de riesgos, no sé si muchas incluirían la ciberseguridad», explica Manuel Ángel Alonso, director de Administraciones Públicas del Territorio Norte de Telefónica.

El alto directivo de Telefónica cree que el hecho de que el grueso de las empresas aún no hayan dado el paso a sumarse a estos programas de protección se debe a un problema «de concienciación. El nivel de protección general de las empresas es bajo. Vivimos en una economía digital donde todo está conectado o lo va a estar. Y todo lo que está conectado es susceptible de ser atacado», sostiene el directivo de la multinacional de las telecomunicaciones.

En España existe un organismo público, el Inicibe, que se dedica a dar soporte tanto a empresas privadas como a particulares ante este tipo de ataques. Solo el pasado año, reportaron 111.000 de estos incidentes. «Todo va a estar conectado y todo dispositivo genera datos. Nuestro objetivo es protegerlos», señala Joaquín García.

Desde Telefónica señalan que el de la ciberseguridad es uno de los sectores que más crecimiento experimentará en los próximos años. La multiplicación de este tipo de delitos y la posibilidad de que sean cometidos desde cualquier parte del mundo, con las dificultades que eso entraña para perseguirlos, hace que, poco a poco, vaya calando el mensaje de la necesidad de protegerse. «Hemos creado una empresa mundial de ciberseguridad y el objetivo es que sea un referente en poco tiempo», anuncia Manuel Ángel Alonso.

Los esfuerzos realizados en este campo tienen un único objetivo: conseguir que tanto empresas como particulares no vean comprometida su operatividad por un ataque que puede llegar de cualquier parte del mundo. Unos esfuerzos que aún deberán intensificarse para mejorar la seguridad.