Cuarenta pequeñas empresas invierten 137.540 euros en innovación con el impulso de la Cámara

EL COMERCIO

El programa de la entidad acompaña a los empresarios en todo el proceso para introducir mejoras en sus negocios.

Al hablar de procesos de innovación es fácil pensar en grandes inversiones, desarrollos disruptivos, propuestas de vanguardia y grandes corporaciones. Sin embargo, la realidad de la innovación es mucho más sencilla ya que, en el mundo empresarial, implica cualquier cambio que permite mejorar los resultados y aumentar la capacidad y la productividad de las empresas. Y para alcanzar ese fin cualquier volumen, cualquier sector puede servir.

«Desde la Cámara de Comercio de Avilés hacemos un gran esfuerzo para fomentar la innovación en las pymes y las micropymes de nuestra demarcación. Al ser empresas más pequeñas, son las que necesitan más respaldo. Normalmente, solemos agotar todos los recursos de las convocatorias en las que participamos», comenta Carmen Fernández, técnica de la Cámara de Comercio que se encarga de los procesos de innovación.

Desde 2017 hasta este año, la Cámara de Comercio de Avilés impulsó el proyecto TICCámaras, financiada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y el Principado de Asturias. También durante este tiempo InnoCámaras ha sido un elemento al servicio de las empresas avilesinas, contando también con financiación de la UE y del Principado.

La diferencia básica entre ambos programas es la orientación de la innovación. Así, a través de TICCámaras se fomenta la aplicación de las nuevas tecnologías, como indica su nombre. Por su parte, el foco de InnoCámaras es más amplio, la innovación en general.

De esta manera, a lo largo de estos dos años, la Cámara de Comercio ha desarrollado 52 actuaciones de innovación en 40 empresas de la comarca.

Aunque el foco de los proyectos es diferente, su sistema de trabajo guarda muchas similitudes. Así, siempre se realiza una primera fase de diagnóstico. «La Cámara difunde las campañas y las empresas acuden a la convocatoria. En el diagnóstico realizamos un análisis de las necesidades que nos plantean y ofrecemos posibles respuestas», resume Carmen Fernández.

Esta parte del proceso se encuentra subvencionada totalmente por las administraciones públicas. La empresa no adquiere ningún compromiso para desarrollar posteriormente las sugerencias que se plantean.

«La casuística es muy variada. Muchas veces no se encuentran convencidas. En otros casos, saben muy bien lo que necesitan y el diagnóstico apenas introduce matices y también puede pasar que represente cambios importantes respecto a la idea inicial», explica Fernández.

Iñaki García lleva toda su vida en el sector pesquero. En 2012, decidió fundar Elipesca, una empresa comercializadora que, en 2014, tendría una hermana: Itxiarpesca. «Como mayoristas de pescado, necesitábamos un sistema de código de barras que nos exigían nuestros clientes», comenta en las naves que ocupa en Nueva Rula de Avilés.

Su necesidad fue atendida por TICCámaras. El diagnóstico ayudó a definir la tecnología que mejor se adaptaba a su situación. «La segunda fase siempre implica la aplicación de las soluciones planteadas. En este caso, el 80% de la inversión es subvencionada, si bien la empresa debe adelantar el dinero», explica Carmen Fernández.

La situación de Juan A. Fernández era diferente. Acudió al programa InnoCámaras para resolver una de las necesidades que tenía su empresa: Juan Alberto Fernández by Lindo Pulgoso, peluquería canina. En todas las operaciones de corte y lavado del animal, el secado es una de las fases que menos valor añadido aporta al resultado final. De ahí que necesitase invertir en equipos de secado donde el perro puede permanecer sin la necesidad de que el peluquero se encuentre a su lado todo el tiempo.

También necesita adquirir equipos de manos libres, pensando para animales que deben peinarse mientras se secan. En ese caso, mejora la rapidez y la calidad del trabajo profesional, ya que se olvida del secador mientras trabaja con la mascota. «Conocí la convocatoria por información a Castricom, así que acudí a la Cámara de Comercio y la gestione sin ningún problema», explica Fernández.

Aunque se trata de un sector diferente, Guillermo González también se preocupa por mejorar la calidad en la atención del Ewan. «Uno de los problemas que veíamos claro eran las comandas», explica. En temporada alta, se llegan a generar unos quinientos servicios al día, con un equipo que supera las veintidós personas. Diferencias en las caligrafías que provocaban dificultades al leer el pedido, retrasos en las entregas de las comandas en momentos punta, errores en los servicios...

De ahí que se plantease la necesidad de informatizar el servicio, si bien el proyecto se «matizó» durante la fase de diagnóstico para incluir mejoras en la solución para aplicar. «Recurrimos a las pda y logramos agilizar todas las comandas. Se reciben automáticamente y se evitan los errores. También existe más agilidad en el servicio y reducimos tiempos muertos», explica. El trabajo no fue sencillo, toda vez que antes de comenzar fue necesario un gran esfuerzo para planificar las diferentes posibilidades de pedidos.
Resultados finales

Una vez aplicadas las innovaciones se desarrolla una tercera fase. Desde la Cámara de Comercio se realiza un seguimiento para comprobar los beneficios de las mejoras. «Siempre estamos al servicio de las empresas para ver qué mejoras se pueden aplicar», concluye Carmen Fernández.

Los beneficiarios no tienen duda del impulso que ha representado para sus negocios. Iñaki García explica que el sistema integrado de la báscula con la impresora con códigos qr y de barras «nos ha permitido vender a grandes superficies de toda España, además de exportar a Portugal e Italia con la ayuda de intermediarios».

Además, la vinculación al sistema informático agiliza su trabajo de contabilidad. «Una tarea que antes nos llevaba tres horas, ahora la resolvemos en veinte minutos».

Juan Alberto Fernández explica que «gracias a estos equipos hemos podido aumentar nuestra productividad. Las estimaciones de Artero, la empresa que las fabrica, es que la cabina de secado y el manos libre representa tener a una persona más trabajando».

Guillermo González también se encuentra satisfecho con los resultados en el Ewan. «El tiempo influye mucho en nuestra actividad, especialmente en la terraza. Es muy difícil saber hasta que punto las pda influyen en el resultado en sí. Lo que sí es cierto es que se ha mejorado la calidad en el servicio, ya no existen las demoras de antes y no se cometen errores que antes se cometían, se trabaja con más eficacia», asegura.

Como se ve, la innovación no es cuestión de tamaño, sino de actitud.