Asturias pierde posiciones en innovación y cae hacia la cola de las regiones europeas

EL COMERCIO

La Comisión coloca al Principado en el puesto 178 de 238 del último Indicador Regional de Innovación; en el anterior estaba en el 150.

La I+D+i sigue siendo un desafío para Asturias. Así se desprende del último estudio sobre innovación regional que la Comisión Europea acaba de presentar y que sitúa al Principado en la posición número 178 de los 238 territorios analizados, lo que supone perder 28 puestos en relación al informe anterior, que se hizo público en 2017, cuando entonces la región se situaba en el 150.

El Indicador Regional de Innovación analiza la situación de 238 regiones de 23 Estados miembros de la Unión, además de Noruega, Serbia y Suiza, aunque los datos que se incluyen de Chipre, Estonia, Letonia, Malta y Luxemburgo son de carácter nacionales. El documento divide a los distintos territorios en cuatro grupos, dependiendo de la posición que ocupan. Así, hay regiones 'líderes' en innovación, que son 38; innovadores fuertes, 73; innovadores moderadas, 98; e innovadores modestos, que son 29. A su vez, dichos grupos se subdividen en función de si se encuentran en el tercio superior, medio o inferior. En el caso de Asturias, la región es «innovadora moderada», pero se sitúa en el tercio inferior de ese subgrupo, el más cercano ya a los modestos y, por tanto, al furgón de cola de Europa.

En el ámbito nacional, España se considera también innovadora moderada y participa en este estudio con todas las comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla. De todas ellas, el País Vasco es la que se posiciona como la más innovadora del país, pero su posición cambia en el ámbito europeo donde ocupa el puesto 132 de la clasificación. Le siguen Cataluña, Navarra y Madrid. Para llegar a Asturias hay que bajar hasta la décima posición nacional y cierran el listado Extremadura (puesto 218 en la lista comunitaria), Melilla (223) y Ceuta (234).

No obstante, El Principado no solo cae en posiciones dentro de la UE, sino que pierde puntos también en el indicador de innovación con el que realiza la clasificación este estudio, al pasar de los 66,7 puntos de 2017 a 58,4 en la actualidad. Analiza aspectos muy diversos, desde el número de universitarios a la formación continua, pasando por las publicaciones científicas, las innovaciones en procesos productivos y las patentes. Entre ellas, hay datos en los que, a pesar del resultado medio final, Asturias saca buena nota. Así, por ejemplo, el Principado está entre los cuarenta mejores territorios en porcentaje de población de 30 a 34 años que ha completado estudios superiores, en concreto se sitúa en la posición 29, mientras que el País Vasco se sitúa en la quince y Navarra en la diecinueve.

Aún así, en la mayoría de indicadores a Asturias le queda mucho en lo que trabajar, aunque no todo depende del Principado. De hecho, el estudio destaca que las regiones innovadoras necesitan de un contexto para serlo y así las líderes de Europa se encuentran en países que también lo son, mientras que las moderadas y modestas pertenecen a Estados clasificados de la misma manera. Eso sí, también se constatan «bolsas de excelencia» en países con índices moderados, como las que se dan en Praga (Chequia), Creta (Grecia) y Friul-Venecia Julia (Italia).

Frente a las regiones con peor clasificación, Zúrich (Suiza) se alza como la más innovadora del análisis, seguida por Ticino, también helvética. En la UE, el mejor puesto lo ocupa Helsinki-Uusimaa, la tercera del documento, seguida de Estocolmo (Suecia).
Convergencia regional

El análisis destaca también que 159 regiones han mostrado una mejora neta durante los nueve años de observación mediante el cuadro de indicadores de la innovación regional. En este periodo, el Principado ha ganado 2,9 puntos y es de los avances más moderados del país, muy lejos de los 8,8 del País Vasco, los 8,7 de Murcia y los 8,4 de Cantabria. En cambio, se mantiene en cifras mucho mejores que el descenso de 3,6 puntos de Castilla y León y los retrocesos de 1,4 en Castilla-La Mancha y Extremadura.

El estudio revela, asimismo, que durante la última década ha habido un proceso de convergencia en los resultados, pues las diferencias entre los territorios se han ido reduciendo debido, especialmente, a un acercamiento de los resultados entre las regiones líderes en innovación, las innovadoras fuertes y las moderadas, aunque la brecha en los resultados ha aumentado para las modestas, a las que se ha aproximado Asturias en este último estudio.